Leni Riefenstahl, una mujer sin ideales

04/Nov/2016

La Vanguardia, España, Por Alfredo Valenzuela

Leni Riefenstahl, una mujer sin ideales

Leni Riefenstahl (1902-2003), la cineasta
preferida de Hitler, fue un mito de vitalidad y creatividad que debió vivir con
el recuerdo de la atrocidad nazi, como cuando el profesor Alan Marcus le
preguntó por sus ideales y le contestó: “Yo no tengo ideales, lo único que hice
fue cumplir con mi deber”.
Esta respuesta y otras a preguntas nada
complacientes de Alan Marcus, profesor de la Universidad de Aberdeen
especialista en la Segunda Guerra Mundial, constituyen la parte central del
libro que la colección “Conversaciones” de la editorial Confluencias dedica a
entrevistas con grandes artistas y escritores, como Chaplin, Buñuel u Octavio
Paz, un volumen que en este caso se completa con un álbum fotográfico sobre la
obra de la realizadora alemana y textos sobre la mítica película “El triunfo de
la voluntad”.
Aquel documental, que resumía la idea nazi
de “Una nación, un pueblo, un führer”, fue encargado a Riefenstahl por el
propio Hitler, de ahí que Marcus le preguntara en esta entrevista si tuvo
alguna responsabilidad ante Hitler y los temas que filmaba, a lo que la
realizadora contestó:
“Nunca se me ocurrió que tuviera una
responsabilidad especial. No había nada de qué responsabilizarme. Había
secuencias de la gente que miraba y de los militares en los desfiles. No
existía ninguna idea política detrás (…)”.
La mayor parte de las preguntas a las que
se enfrenta Riefnestahl están relacionadas con “El triunfo de la voluntad”, el
documental que hizo sobre el congreso del Partido Nazi en Nuremberg, una
película considerada un clásico del cine documental y propagandístico, al
reflejar la mística nazi y cuyas imágenes también fueron seleccionadas y
montadas por la directora.
Riefnestahl siempre se mostró una
apasionada de la belleza, también en las conversaciones con Marcus, quien
cuando surge el tema aprovecha para plantearle crudamente la cuestión más
espinosa, la de cómo una ideología que ella ensalza en su filme acarreó tantos
muertos, brutalidad y destrucción, a lo que contesta: “No soy una clarividente.
No podía suponer en 1934 lo que iba a ocurrir durante la guerra, ni que habría
tantas muertes”.
La realizadora nunca fue miembro del
Partido Nazi, aunque esa circunstancia no evitó que fuese clasificada como
“seguidora” en los procesos de “desnazificación” por los que tuvo que pasar.
Tras someterla a interrogatorios, las
autoridades de ocupación estadounidenses la dejaron en libertad, pero los
franceses la detuvieron y la enviaron siete años a un campo de detención, si
bien finalmente los tribunales franceses no la castigaron por su colaboración
con los nazis y el Senado alemán determinó que carecía de responsabilidad en
los crímenes nazis.
La entrevista con Marcus se acompaña del
texto íntegro con todas sus fotografías del libro “Detrás de las escenas de la
película sobre el congreso del Partido Nacionalsocialista”, escrito por Ernts
Jäger y publicado para el estreno de “El triunfo de la voluntad”, que se
celebró el 28 de marzo de 1935 en el más grande de los cines de Berlín.
El libro de Jäger, que obvia mencionar que
el productor del filme fue el propio Partido Nazi, deja constancia de que no
sólo la idea del documental fue de Hitler sino que también sugirió el título.
El libro de Jäger exalta al régimen nazi y
a Hitler, y Riefenstahl, en sus memorias, lo calificó de “texto absurdo,
exaltado y… desafortunado sobre mi trabajo”.